viernes, 28 de septiembre de 2018

La próxima posible generación de sensores corporales

De un tiempo a esta parte hemos comenzado a medir todo tipo parámetros, la posición en la que estamos, el pulso, el número de pasos que damos, la cadencia en la bici, la potencia generada, o las horas que dormimos.

Algunos de estos parámetros llevan tiempo entre nosotros como es el GPS, otros, han ido ganando terreno como puede ser el pulso y otros más nuevos como el sueño o los pasos parece que también están para quedarse.

Quería centrarme en lo que posiblemente sea el siguiente paso en la medida de estos parámetros, ya que nos encontramos que, por poner un ejemplo, los sensores de muñeca son más imprecisos que los de pecho o como se almacenan dichos datos.

Sin entrar en como miden la frecuencia cardíaca los distintos tipos de sensores, si quería hacer hincapié en como almacenan los datos, pues esta forma de trabajo viene heredada de una forma de trabajo más antigua. En general, a pesar de la mayor precisión de los sensores de pecho, lo que guardan no es exacto, ya que lo que realmente guardan son los promedios, ¿por qué se hace de ese modo? Pues porque es más sencillo que el dato sea procesado por hardware y nos lo sirva ya promediado, la otra forma sería utilizar un formato raw (seguro que cuando se les ocurra le darán un nombre más chulo) es decir, los datos en crudo sin procesar. Veamos un ejemplo para entenderlo mejor
Simplificando, este es el sistema que se sigue en la actualidad
18:00:00 80 Es decir, 80 pulsaciones por segundo a las 6 de la tarde
18:00:01 81 Es decir, 81 pulsaciones por segundo a las 6 y un segundo

Y este podría ser el que se utilice en unos años
18:00:00,010
18:00:00,810
18:00:01,310
18:00:02:020
18:00:02,810

En el segundo caso, lo que tenemos son los timestamps de cada pulso del corazón, mientras que, en el primer caso, tenemos un promedio que se realiza en el propio dispositivo.

Ventajas e inconvenientes de cada sistema
El sistema clásico requiere menos información, y permite mostrar al usuario la información lista para ser revisada
El segundo sistema es mucho más preciso, requiere más datos y, sobre todo, que debe ser procesado posteriormente. Y, quizás, la precisión no es motivo suficiente para que se implementen, quizás.

La gracia de los formatos de tipo raw es que permiten hacer análisis posteriores sin perder ningún dato, actualmente, los datos se almacenan en el dispositivo o en algún webservice que probablemente realiza un procesado adicional y guarda dichos datos procesados, con lo que tenemos una mayor pérdida de datos, si hoy trabajamos con un software y mañana migramos a otro, al no tener uniformidad de formatos iremos perdiendo más y más información.

Otra posible razón es la compatibilidad de lo que tenemos, actualmente, tenemos muchos dispositivos basados en analizar los datos y guardar lo que les interesa, añadir una forma de trabajar nueva y difícil de justificar tiene costes elevados.

Los formatos raw, en estos casos también permitirían detectar los errores de lectura, que, quizás no son muy necesarios en el caso de los sensores de pecho, pero si en los de muñeca, ya que es más compleja su lectura.

Adicionalmente, cada día es más común combinar aplicaciones, lo primero es porque si realizamos distintas actividades o medimos distintos parámetros, tiene mucho sentido tener que utilizar distintos programas. Adicionalmente, también hay aplicaciones y servicios que recopilan datos de distintas fuentes, quizás aquí el ejemplo más claro es Google fit, pero también hay aplicaciones de gimnasios que usan la información de Google fit para complementar los entrenamientos o tener una visión más global en el seguimiento de la actividad

En los siguientes pasos que se darán en este sentido tendremos, sin lugar a dudas, más sensores que nos permitan tener más información y más sistemas interconectados que trasmitirán datos entre ellos, con lo que la necesidad de utilizar datos sin procesar va a ser cada vez mayor.

Cabe decir que, no todos los parámetros pueden almacenarse sin tener perdidas con este formato, hay datos digitales, como es el pulso o los pasos, y otros que no, por ejemplo, la posición en la que estamos, esta si requiere un muestreo con las limitaciones tecnológicas existentes, pero si puede guardarse el dato capturado en cada momento al estilo descrito

Quizás esto podría llevarnos a un escenario más fragmentado donde tendríamos, por un lado, el hardware que captura el dato, un servicio que lo almacena (por ejemplo, Google fit o similares) y otro servicio que lo analizase. Sin duda, todo esto no tendría sentido si, adicionalmente, no se preprocesan los datos para ser mostrados igual que lo hacen ahora, pero almacenando el dato en crudo para un posible, o no, análisis posterior

Lógicamente, también hay una enorme implicación en la seguridad, todos estos datos que se recopilan por múltiples dispositivos, cada uno de su padre y de su madre, que se almacenan en servicios de terceros.... Pinta todo muy feo en este sentido.... Pero esto es otro tema que da para escribir otro artículo